El sueño de los humanos, la lotería, el ilusionarse que con un cachito la suerte puede cambiar, se ha cerrado. No más sueños. La pesadilla del COVID-19 está ahí, silenciosa, esperando su oportunidad para ser la compañera al más allá. En fin, ya vendrán tiempos para soñar despierto.(JOSE AGAPITO ROBLES/Censura!)
